El abandono nuclear de Alemania representa una "oportunidad" para la industria solar china?


La aprobación por parte del gobierno alemán del proyecto de ley que convertirá al país en la primera gran potencia económica en ir abandonando la energía nuclear durante los próximos años (hasta el año 2022), estimulará la demanda en Alemania, de paneles solares, turbinas eólicas y otros sistemas de energía renovables.

Pero la cuestión que se plantea es sí la propia industria alemana de energía solar saldrá beneficiada con estas medidas o bien, se le ha generado a China una gran "oportunidad" para incrementar su presencia actual en los mercados europeos y principalmente en Alemania, líder mundial a nivel de instalaciones de energía solar fotovoltaica.

Esto último puede verse muy fácilmente en números, ya que de la capacidad mundial instalada a finales de 2010 (39,2 GW), los alemanes mantienen un liderazgo indiscutido con un total de 17,2 GW, los que representan casi el 44 % del total. A la vez, durante los últimos años ha sido el líder mundial en instalaciones, batiendo récords año tras año, con la sola excepción del año 2008, donde fue superada por España.

El cierre planificado de las centrales nucleares (representan aproximadamente el 23 % de la energía consumida en Alemania), conjuntamente con la intención de incrementar la participación de las energías renovables en el mix energético con un 35 % para el 2020, se traduce en una gran oportunidad de mercado para la industria de módulos fotovoltaicos.

Y es aquí donde aparece China, que en la actualidad exporta alrededor del 95 % de su producción de paneles solares, principalmente hacia Alemania.

Los fabricantes chinos, en general, tienen una estructura de costes que se encuentra muy por debajo de la de sus competidores europeos, lo que se transforma en una de sus ventajas competitivas, por lo que cada vez es más difícil para los fabricantes europeos competir con sus pares chinos. Es más, como resultado de esta situación, algunos de ellos han comenzado a trasladar la producción a China, para así aprovechar los bajos costes laborales.

Por otro lado, atributos como la innovación y la calidad son los elementos diferenciadores de los fabricantes alemanes de la industria solar.

Ahora bien, lo que se plantea es quién será el "ganador", entre la innovación & calidad y los bajos costes de producción.

A favor de China: precios competitivos representan un factor fundamental en la industria de la energía solar actual, ya que se trata de una industria impulsada por los incentivos y donde es necesario mantener los costes por debajo de los incentivos, que cada vez son más reducidos.

A favor de Alemania: la innovación y la calidad son necesarios para el desarrollo de un mercado aún no "maduro", como es el de la energía solar en estos días. Estos atributos seguirán ayudando a los fabricantes de origen alemán en su competencia a nivel mundial.

Como vemos, no está muy claro quien será el "ganador" en esta nueva oportunidad de mercado que se presenta en la industria solar mundial. Quizás en un futuro, no hablemos de un solo ganador sino de como se han beneficiado ambos países en el "reemplazo" alemán de energía nuclear por renovables.


Fuente: Deutsche Welle





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